Fortuna. Sí, soy afortunada.
Lo soy.
Y tengo suerte de que me lo hayas hecho ver.
No espero...
Puedo oírte cantar,
tocar o hablar lo que sea.
No necesito verte
porque sentirte me basta.
Eso es para mi,
para mi y lo guardé.
Puedo darte las mías, todas,
Pero nunca van a ser tan buenas.
Igual voy a tratar, te escribo esto,
Pero me asombras, nunca habían hecho algo así por mí.
También te admiro, te respeto.
Y tengo suerte de que me lo hayas hecho ver.
Y amo tu esencia, me encanta como sos,
no cambiaría nada de vos
porque no necesito verte,
con oírte me alcanza.
Y aunque pudiera escribirte mil cartas,
nunca van a ser tan buenas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario