She seemed dressed in all of me,
stretched across my shame.
All the torments and the pain,
leak through and covered me.
I'd do anything to have her to myself,
just to have her for myself.
Now I don't know what to do,
I don't know what to do
When she makes me sad.
She is everything to me, the unrequited dream,
the song that no one sings, the unattainable.
She's a myth that I have to believe in,
all I need to make it real is one more reason.
I don't know what to do,
I don't know what to do
When she makes me sad.
But I won't let this build up inside of me,
I won't let this build up inside of me,
I won't let this build up inside of me,
I won't let this build up inside of me.
A catch in my throat,
Choke,
Torn into pieces,
I won't,
no,
I don't want to be this,
But I won't let this build up inside of me,
I won't let this build up inside of me,
I won't let this build up inside of me,
I won't let this build up inside of me.
She isn't real,
I can't make her real.
She isn't real,
I can't make her real.
slipknot
domingo, 28 de diciembre de 2008
viernes, 19 de diciembre de 2008
-
Tuve el sueño mas maravilloso
tu tersa piel, tu hermoso rostro.
Tuve el sueño mas maravilloso,
tanto, que ni con palabras lo podría describir.
Era tan feliz que hubiera deseado no despertar nunca.
Y aunque no eras mío yo te tuve. Te tuve.
Tuve el sueño mas maravilloso,
una bienvenida sin adiós.
Y aunque no debería dedicarte mas versos,
surges sólo en mis pensamientos
y en sus consecuencias hayo placer.
Y mientras me des sueños tan perfectos,
viviré en tu Nirvana, amor.
tu tersa piel, tu hermoso rostro.
Tuve el sueño mas maravilloso,
tanto, que ni con palabras lo podría describir.
Era tan feliz que hubiera deseado no despertar nunca.
Y aunque no eras mío yo te tuve. Te tuve.
Tuve el sueño mas maravilloso,
una bienvenida sin adiós.
Y aunque no debería dedicarte mas versos,
surges sólo en mis pensamientos
y en sus consecuencias hayo placer.
Y mientras me des sueños tan perfectos,
viviré en tu Nirvana, amor.
martes, 16 de diciembre de 2008
-
Fortuna. Sí, soy afortunada.
Lo soy.
Y tengo suerte de que me lo hayas hecho ver.
No espero...
Puedo oírte cantar,
tocar o hablar lo que sea.
No necesito verte
porque sentirte me basta.
Eso es para mi,
para mi y lo guardé.
Puedo darte las mías, todas,
Pero nunca van a ser tan buenas.
Igual voy a tratar, te escribo esto,
Pero me asombras, nunca habían hecho algo así por mí.
También te admiro, te respeto.
Y tengo suerte de que me lo hayas hecho ver.
Y amo tu esencia, me encanta como sos,
no cambiaría nada de vos
porque no necesito verte,
con oírte me alcanza.
Y aunque pudiera escribirte mil cartas,
nunca van a ser tan buenas...
Lo soy.
Y tengo suerte de que me lo hayas hecho ver.
No espero...
Puedo oírte cantar,
tocar o hablar lo que sea.
No necesito verte
porque sentirte me basta.
Eso es para mi,
para mi y lo guardé.
Puedo darte las mías, todas,
Pero nunca van a ser tan buenas.
Igual voy a tratar, te escribo esto,
Pero me asombras, nunca habían hecho algo así por mí.
También te admiro, te respeto.
Y tengo suerte de que me lo hayas hecho ver.
Y amo tu esencia, me encanta como sos,
no cambiaría nada de vos
porque no necesito verte,
con oírte me alcanza.
Y aunque pudiera escribirte mil cartas,
nunca van a ser tan buenas...
miércoles, 10 de diciembre de 2008
-
Ahora voy a contarles alguna historia de pájaros. En el lago Budi perseguían a los cisnes con ferocidad. Se acercaban a ellos
sigilosamente en los botes y luego rápido, rápido remaban; Los cisnes, como los albatros, emprenden difícilmente el vuelo, deben correr patinando sobre el agua. Levantan con dificultad sus grandes alas. Los alcanzaban y a garrotazos terminaban con ellos.
Me trajeron un cisne medio muerto. Era una de esas maravillosas aves que no he vuelto a ver en el mundo, el cisne cuello negro. Una nave de nieve con el esbelto cuello como metido en una estrecha media de seda negra. El pico anaranjado y los ojos rojos.
Esto fue cerca del mar, en Puerto Saavedra, Imperial del Sur.
Me lo entregaron casi muerto. Bañé sus heridas y le empujé pedacitos de pan y de pescado a la garganta. Todo lo devolvía. Sin embargo fue reponiéndose de sus lastimaduras, comenzó a comprender que yo era su amigo. Y yo comencé a comprender que la nostalgia lo mataba. Entonces, cargando el pesado pájaro en mis brazos por las calles, lo llevaba al río.
Él nadaba un poco, cerca de mí. Yo quería que pescara y le indicaba las piedrecitas del fondo, las arenas por donde se deslizaban los plateados peces del sur. Pero él miraba con ojos tristes la distancia.
Así, cada día, por más de veinte, lo llevé al río y lo traje a mi casa. El cisne era casi tan grande como yo. Una tarde estuvo más ensimismado, nadó cerca de mí, pero no se distrajo con las musarañas con que yo quería enseñarle de nuevo a pescar. Se estuvo muy quieto y lo tomé de nuevo en brazos para llevármelo a casa. Entonces, cuando lo tenía a la altura de mi pecho, sentí que se desenrollaba una cinta, algo como un brazo negro me rozaba la cara. Era su largo y ondulante cuello que caía. Así aprendí que los cisnes no cantan cuando mueren de tristeza.
sigilosamente en los botes y luego rápido, rápido remaban; Los cisnes, como los albatros, emprenden difícilmente el vuelo, deben correr patinando sobre el agua. Levantan con dificultad sus grandes alas. Los alcanzaban y a garrotazos terminaban con ellos.
Me trajeron un cisne medio muerto. Era una de esas maravillosas aves que no he vuelto a ver en el mundo, el cisne cuello negro. Una nave de nieve con el esbelto cuello como metido en una estrecha media de seda negra. El pico anaranjado y los ojos rojos.
Esto fue cerca del mar, en Puerto Saavedra, Imperial del Sur.
Me lo entregaron casi muerto. Bañé sus heridas y le empujé pedacitos de pan y de pescado a la garganta. Todo lo devolvía. Sin embargo fue reponiéndose de sus lastimaduras, comenzó a comprender que yo era su amigo. Y yo comencé a comprender que la nostalgia lo mataba. Entonces, cargando el pesado pájaro en mis brazos por las calles, lo llevaba al río.
Él nadaba un poco, cerca de mí. Yo quería que pescara y le indicaba las piedrecitas del fondo, las arenas por donde se deslizaban los plateados peces del sur. Pero él miraba con ojos tristes la distancia.
Así, cada día, por más de veinte, lo llevé al río y lo traje a mi casa. El cisne era casi tan grande como yo. Una tarde estuvo más ensimismado, nadó cerca de mí, pero no se distrajo con las musarañas con que yo quería enseñarle de nuevo a pescar. Se estuvo muy quieto y lo tomé de nuevo en brazos para llevármelo a casa. Entonces, cuando lo tenía a la altura de mi pecho, sentí que se desenrollaba una cinta, algo como un brazo negro me rozaba la cara. Era su largo y ondulante cuello que caía. Así aprendí que los cisnes no cantan cuando mueren de tristeza.
Pablo Neruda
-
Mi alma llora
aqueja tristezas lejanas, tristezas ajenas.
Mi alma llora y no hay remedio.
Pero mis ojos no lo reflejan,
vacíos.
Joven esperanza perdida.
Trabajos duros, satisfacción momentánea.
Se pierden.
Mi alma llora y que bien hace.
Sola entre murmullos. Suspiros.
Se termina. Rosas.
aqueja tristezas lejanas, tristezas ajenas.
Mi alma llora y no hay remedio.
Pero mis ojos no lo reflejan,
vacíos.
Joven esperanza perdida.
Trabajos duros, satisfacción momentánea.
Se pierden.
Mi alma llora y que bien hace.
Sola entre murmullos. Suspiros.
Se termina. Rosas.
-
La ultima escusa para poder recordarte.
La ausencia. Tu ausencia.
2 años y 60 días que te pienso,
3 meses y algunas horas te recuerdo.
Necedad. Sos frívolo.
Igual te quiero, te necesito.
No voy a fingir, sí te extraño,
siempre lo hice, nunca estuviste.
Esencia, repites. Pero la careces.
Tu imagen se pierde, aun así sigue pareciéndome asombrosa tu belleza.
Palabras innecesarias llevadas a actos.
Me obsesiono. No quería defraudarte.
Y por fin veo el brillo, la gloria. Color azul opaco.
Los años me caen encima.
Y no, no busque tu inteligencia.
Emerges, solo.
La ultima escusa para recordarte
Mi obsesión absurda, oh musa.
Mis ultimas palabras en referencia
a tu simple ausencia, tu carencia
La ausencia. Tu ausencia.
2 años y 60 días que te pienso,
3 meses y algunas horas te recuerdo.
Necedad. Sos frívolo.
Igual te quiero, te necesito.
No voy a fingir, sí te extraño,
siempre lo hice, nunca estuviste.
Esencia, repites. Pero la careces.
Tu imagen se pierde, aun así sigue pareciéndome asombrosa tu belleza.
Palabras innecesarias llevadas a actos.
Me obsesiono. No quería defraudarte.
Y por fin veo el brillo, la gloria. Color azul opaco.
Los años me caen encima.
Y no, no busque tu inteligencia.
Emerges, solo.
La ultima escusa para recordarte
Mi obsesión absurda, oh musa.
Mis ultimas palabras en referencia
a tu simple ausencia, tu carencia
-
las veo caer
aun sin certeza si se irán,
pero con la esperanza
de que nunca me abandonen.
creo escuchar la lluvia caer
pero quizás es solo mi imaginación,
o un anhelo, estoy sediento
todavía no pude tragar.
Eco en el vació.
Lo quiero conmigo.
Quiero estar solo
y quiero volver a escucharlo.
Realmente estas logrando lo que querías
me hago el ingenuo, pero me posees
me encanta jugar con vos,
me encanta dejarte ganar.
Y en algún punto es satisfacción.
Te quiero fuera. Me haces falta.
Te volviste parte de mi en ausencia de ella
pero no llenaste el hoyo
TE NECESITO
aun sin certeza si se irán,
pero con la esperanza
de que nunca me abandonen.
creo escuchar la lluvia caer
pero quizás es solo mi imaginación,
o un anhelo, estoy sediento
todavía no pude tragar.
Eco en el vació.
Lo quiero conmigo.
Quiero estar solo
y quiero volver a escucharlo.
Realmente estas logrando lo que querías
me hago el ingenuo, pero me posees
me encanta jugar con vos,
me encanta dejarte ganar.
Y en algún punto es satisfacción.
Te quiero fuera. Me haces falta.
Te volviste parte de mi en ausencia de ella
pero no llenaste el hoyo
TE NECESITO
jueves, 4 de diciembre de 2008
-
Una parte de un extraño
encontrado por un corazón solitario
insignificante en forma
abrazado a mitades
Agarrado a esperanzas
buscando fe
para luego encontrarse
y comprender
Sin palabras
miradas o notas
basto con contacto
para desanudar
encontrado por un corazón solitario
insignificante en forma
abrazado a mitades
Agarrado a esperanzas
buscando fe
para luego encontrarse
y comprender
Sin palabras
miradas o notas
basto con contacto
para desanudar
-
Pensó que todo había acabado, que la Tierra se caía. Y mientras estaba caminando, vio un pedazo de cielo.
Y decidió que era hora de nacer, de crecer o avanzar. Y levantó cada pequeña pieza de cielo ella misma.
Luego notó que habían pasado 40 años y ella seguía levantando el pasado.
Tenía razón, la Tierra había acabado.
Y decidió que era hora de nacer, de crecer o avanzar. Y levantó cada pequeña pieza de cielo ella misma.
Luego notó que habían pasado 40 años y ella seguía levantando el pasado.
Tenía razón, la Tierra había acabado.
Days, come over
Días, pasen
tan lejanos los años
minutos eternos
tan cortos...
A veces deseamos que nunca terminen
a veces deseamos morir
a veces puedo hablarles
a veces no puedo ni hablarme a mi misma.
Tu dices que todo acabo
que ellos van a resistir
yo te creo
pero en realidad no lo hago
Días, pasen
Días, pasen
Días, pasen
Días, pasen
tan lejanos los años
minutos eternos
tan cortos...
A veces deseamos que nunca terminen
a veces deseamos morir
a veces puedo hablarles
a veces no puedo ni hablarme a mi misma.
Tu dices que todo acabo
que ellos van a resistir
yo te creo
pero en realidad no lo hago
Días, pasen
Días, pasen
Días, pasen
Días, pasen
Promiscuidad
Alguna vez sintieron que son demasiado Nada como para estar con Alguien? Que nadie iba a poder fijarse, o mejor dicho, soportar a alguien como uno? Alguna vez sintieron que lo único importante es encontrar a ese Alguien, a ese Álter Ego. Sin ser necesidad sino capricho, sin ser soledad sino curiosidad. Completamente indiferente hacia lo que el mismo sea, haga o sienta. Y para satisfacer ese capricho han hecho cosas que nunca pensaron que harían? Se rindieron ante puntos absurdos y pasaron por ansias ajenas. Se sintieron devastados pero a la vez divertidos e intrigados. Rogaron que se acabara pero finalmente fueron y buscaron más de aquellos que odiaron, hasta olvidarse completamente del objetivo propuesto para luego desearlo casi el doble que antes.
Después, cuando uno esta tan cerca del mismo, casi sintiéndolo, tocándolo, oliéndolo. Cuando uno esta tan cerca de poseerlo que casi ofusca toda posesión anterior, deja todo lo que antes era importante, simplemente por tener a quien tanto se esperó, soñó. En ese momento es cuando uno pierde todo, toda conciencia, noción, razón. En ese momento una sola cosa ocupa su mente.
Y cuando se lo tiene, se lo aprovecha y luego se da cuenta y recuerda todo lo que había tenido, todo lo que ha pasado, todo lo que ha dejado. Y esa idealización de la persona pasa a ser sólo una fantasía vieja y sucia, gastada. Dejandola devastada después de las falsas ilusiones, promesas y sueños alegados con elocuencia. Sin importar lo que aquella persona tan amada pueda estar sintiendo o pasando, cerrado en el egoismo que lo llevo a cometer todos los actos de la sucesión, cegado en si mismo.
Para darse cuenta al final que no era nada grandioso, sólo una simple y corriente persona más, que busca lo mismo que cualquiera y que no merecía ni la mitad de las cosas que había dejado por ella.
Todo queda en la Nada.
Después, cuando uno esta tan cerca del mismo, casi sintiéndolo, tocándolo, oliéndolo. Cuando uno esta tan cerca de poseerlo que casi ofusca toda posesión anterior, deja todo lo que antes era importante, simplemente por tener a quien tanto se esperó, soñó. En ese momento es cuando uno pierde todo, toda conciencia, noción, razón. En ese momento una sola cosa ocupa su mente.
Y cuando se lo tiene, se lo aprovecha y luego se da cuenta y recuerda todo lo que había tenido, todo lo que ha pasado, todo lo que ha dejado. Y esa idealización de la persona pasa a ser sólo una fantasía vieja y sucia, gastada. Dejandola devastada después de las falsas ilusiones, promesas y sueños alegados con elocuencia. Sin importar lo que aquella persona tan amada pueda estar sintiendo o pasando, cerrado en el egoismo que lo llevo a cometer todos los actos de la sucesión, cegado en si mismo.
Para darse cuenta al final que no era nada grandioso, sólo una simple y corriente persona más, que busca lo mismo que cualquiera y que no merecía ni la mitad de las cosas que había dejado por ella.
Todo queda en la Nada.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)